MEMORIA HISTORICA

La antigua Hermandad y Cofradía de la Santa Misericordia, actual Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Stmo. Cristo Atado a la Columna y Nuestra Señora de la Misericordia tuvo su origen en el s.XVI, como lo demuestra que ya en 1579 fuese necesario renovar el antiguo libro de Reglas por estar muy deteriorado. A lo que se une la datación de finales del s.XVI que hace Pascual Madoz del cuadro que existía en la Ermita de la Misericordia, y de la indumentaria de los individuos que allí aparecen, y que son nombrados como sus patronos fundadores.

Empezó su andadura como Hermandad de Caridad, apoyada, sobre todo, en el Hospital propio que tuvo junto a la Ermita de la Misericordia, en la actual Plaza del Sagrado Corazón de Jesús, hasta finales del s.XIX. Sus funciones caritativas y de asistencia aparecen en los informes de los visitadores en 1711 y 1721; “... mortajas que se dan a los pobres de soblenidad, transporte de pobres a los lugares circunbesinos, esteras de enea en que se acuestan ...”; “...hermita con el título de la Santa Misericordia en donde se recojen los pobres, se entierran en ella los pobres de solemnidad ...”. La idea de su fundación en el s.XVI se ve también apoyada por las cartas de arrendamiento de tierras pertenecientes a la Hermandad de la Santa Misericordia, que aparecen ya a principios del s.XVII. concretamente 1611. Tal es el caso de la carta de arrendamiento que Marina Díaz hizo para renovar la realizada por su marido difunto, Tomás Martín, con dicha Cofradía de la Santa Misericordia. Esta temprana fecha, 4-I-1611, nos hace pensar que la carta de arrendamiento realizada por su marido fue dada a finales del s.XVI. Confirmando así la posible fecha de fundación de la Hermandad en la primera mitad del s.XVI.

Pero la existencia de la Hermandad viene confirmada además, por los Hermano Mayores que se han podido documentar existieron en ese siglo: Pedro Natejón (1611), Pedro Martín Rey (1611), Alonso Muñoz (1667), Pedro Rodríguez Prieto (1669), Bartolomé Mateos Roldán (anterior a 1699) y Alonso Benítez Manuel (1699). Es también constatable para esta centuria la existencia de culto en la capilla de la Misericordia, aunque debió de existir desde su fundación, y de procesión en Semana Santa. El primero de los aspectos se documenta en la manda pía que hizo en su testamento Melchora de los Reies: “... Y ten mando se digan por mi alma dos misas resadas la una en Altar de Nuestra Señora de la Piedad que esta en la Santa misericordia de esta Villa ...”. Advocación ésta que fue instaurada como patrona de todos los hospitales de sus dominios por los Guzmanes, en la década de los veinte del s.XVII.

Encuanto a la procesión de Semana Santa nos habla de ella el Visitador de 1695: “... Visite las cofradías; y hermitas desta villa y en la de la Misericordia prohibí por censuras no se picasen los penitentes en Semana Santa por inundarse toda la iglesia de sangre; y maltratarse las colgaduras y demas adornos de dicha hermita ...”. Lo que nos indica que ya en el s.XVII, además de las labores de tipo caritativas y asistenciales, la Hermandad de la Santa Misericordia había incluido el culto entre sus fines, aunque desconocemos la fecha concreta.

Continuando con el discurrir histórico de la Hermandad nos encontramos con un s.XVIII plagado de alusiones a ella. Por una parte, en las siguientes Visitas pastorales: 1711, 1721, 1734 y 1737. Pero quizás, el documento más importante son las Reglas de 1786 que se encuentran en el Archivo Diocesano de Huelva. Reglas que resaltan su función como Hermandad Hospitalaria y de Caridad, en respuesta a las Reales Órdenes dictadas por Carlos III en esas fechas para la extinción de las Cofradías. Evitando toda alusión a procesión en Semana Santa y al culto de sus Titulares, para así adaptarse a las exigencias del Rey Ilustrado. Aspecto que podemos fundamentar gracias a documentos de dicho siglo , que demuestran que en la Ermita de la Misericordia se continuaba realizando el Culto Divino. Tal es el caso de los informes de los Visitadores de 1721 y 1711. El Visitador de 1711 dice así: “... en las fiesttas que se hacen las tres pasquas del año con misas canttadas y asisttencia de Beneficiados, Capellanes y ministtros con sermon, gastto de azeitte y zera, ...”.

Y el Visitador de 1721 expone en su informe lo que sigue: “... tiene obligazion de veinte y una missas cantadas cada año, y tres fiestas al año en las Pasquas prinsipales ...”

Pero las alusiones a la Hermandad de la Santa Misericordia en el s.XVIII no quedan ahí. Siendo innumerables las que encontramos en el Archivo de Protocolos Notariales de La Palma del Condado referidas, en su mayoría, a arrendamientos que dicha Hermandad realizaba de sus tierras, lo que nos indica que poseía un importante patrimonio en fincas rústicas. Los cuales enumeramos a continuación; en 1704 aparecen tres (Leg. 314), 1729 tenemos once escrituras de arrendamiento (Leg. 321), en 1730 son cuatro (Leg. 321), y en 1740 solo una (Leg. 324).Además se ha constatado la existencia de los siguientes Hermanos Mayores para esta centuria; Sebastián de Espina Garrido en 1704, José Domínguez para ese mismo año, Francisco Mateos en 1721, y Alonso Moreno para 1729. Y es en este siglo cuando aparece el primer indicio de la existencia del Stmo. Cristo Atado a la Columna, aunque debió existir con anterioridad todavía no se ha encontrado ningún documento que lo confirme. Dicho indicio lo constituye un azulejo donde se le representa, y que se encuentra situado en la antigua Cruz de Labradores, en la actual calle Pedro Miguel Pérez de Ayala, y que ha sido datado en el s.XVIII. Constituyendo un exponente de la gran devoción que debió gozar la Sagrada Imagen entre los fieles de la época.

En el s.XIX entrará la Hermandad de la Santa Misericordia sin olvidar sus orígenes, ya que mantiene tanto el Hospital como su labor caritativa, y continuando con el Culto al Stmo Cristo Atado a la Columna y su procesión en Semana Santa. Todo lo cual queda constatado en la carta que el 28 de junio de 1840 dirige el cura de Bollullos, Qintín Romero, al Señor Gobernador del Arzobispado de Sevilla: “... y la Hermita ha servido y sirve para celebrar los divinos misterios cuando se ofrece, por el Sacrificio de las misas que allí se dicen a menudo, con que estos vecinos dan allí culto a Dios N. S. continuamente.En dicha Hermita hay tres Altares decentes y aptos para celebrar en ellos: estando colocada en el de frente a fachada principal una Ymágen de N.S.J. atado a la Columna, que sale en Semana Santa en una procesión bastante edificante por su concurrencia, y el porte de penitencia y compunción que generalmente se observa en todos ...”.

En cuanto al mantenimiento de las funciones del Hospital también tenemos constancia de que continuaron, tal es el caso de este fragmento de la carta que el Ayuntamiento de Bollullos envió al Sr. Gobernador de la provincia el 2-12-1868; “... en esta localidad existe un establecimiento de Beneficiencia Provincial, denominado Hospital, al cual corresponde la Hermita nombrada Misericordia, formando ambos un mismo edificio, que se encuentra situado en la Plaza pública de esta villa.

El espresado establecimiento únicamente sirve de hospedería a los pobres transeuntes; y no tiene más personal que una familia, que habita en dicho local... con el cargo solo de tenerlo limpio ...”.

Pero también Pascual Madoz en su Diccionario Histórico-Geográfico de España (1840-1855) hace referencia al Hospital y sus funciones: “... desde 1834... fue menester destinar los 2.300 reales que constituyen las rentas de la casa de Misericordia al sostenimiento de los niños desamparados ...”.

Después de cuatro siglos de existencia de la Hermandad de la Santa Misericordia sin interrupción, se iniciaba una nueva centuria, el s.XX, que iba a borrar de un plumazo todo lo anterior, mediante los trágicos acontecimientos de Julio de 1936. Cuando el 20 de Febrero de 1931 el cura de Bollullos D. Antonio López Virella, en su carta al Sr. Vicario General del Arzobispado decía lo siguiente: “...Durante la Santa Cuaresma se celebran en esta Parroquia con gran solemnidad los cultos siguientes, que tienen feliz terminación en numerosas comuniones, ... Triduo al Sr. de la Columna ...”.

No se imaginaba que varios años después enviaría una carta muy distinta al Sr. Arzobispo de Sevilla. Que en lo concerniente a la Hermandad decía lo siguiente: “... destrozaron todos los retablos, imágenes y demás objetos de Culto de la Capilla de la Misericordia sacaron e incendiaron objetos de gran valor ...”.

Tales acontecimientos, junto al incendio de la Iglesia Parroquial y su Archivo, acabaron con todos los documentos relativos a la Hermandad. No será hasta 1939, ya finalizada la guerra con la victoria del bando nacional, cuando se reorganice de nuevo la Hermandad con Francisco Asuero Carrera como Hermano Mayor. Siendo entonces cuando se adquiere la nueva Imagen del Stmo. Cristo Atado a la Columna para sustituir al que desapareció con el saqueo de la Capilla de la Misericordia. En 1950, una nueva Junta de Gobierno, presidida por Miguel Martín Álvaez y constituida en su totalidad por gentes del gremio de cosecheros y exportadores, dan un decisivo empuje a la Hermandad. Ellos serán los que adquieren la Imagen de Ntra. Sra. de la Misericordia en 1952 y los nuevos pasos procesionales, configurándose la Cofradía que hoy conocemos.

En 1972 se derriba la antigua Capilla de la Misericordia, teniéndose que trasladar la Hermandad a la Capilla de Ntro. Padre Jesús, donde se verá afectada por unos años de decadencia. Y no será hasta 1980-82 cuando la naciente cuadrilla de jóvenes costaleros revitalizan la Hermandad, consiguiendo con su esfuerzo construir una nueva Capilla que se inaugura el Domingo de Pasión de 1990.

A partir de estos momentos la Hermandad, apoyada calurosamente por su nuevo barrio, cobra un auge inusitado que continua hoy día.

Ir arriba

©2010 Hermandad de la Columna - Bollullos Par Del Condado